El reciente robo de dos cuadros de Pierre-Auguste Renoir del Museo Renoir en Cagnes-sur-Mer (Francia) supone un claro recordatorio de los crecientes retos de seguridad a los que se enfrentan los museos y las instituciones culturales de todo el mundo.
Tal y como subraya Medea Ekner, directora general del ICOM: «El creciente número y la sofisticación de los desafíos de seguridad a los que se enfrentan los museos y las instituciones culturales exigen una acción urgente, coordinada e enfoques con visión al futuro. Proteger nuestro patrimonio cultural compartido es una responsabilidad colectiva, y hacer frente a este reto cada vez mayor requerirá una sólida cooperación internacional, conocimiento especializado y medidas decisivas».
El ICOM y la INTERPOL están colaborando para evaluar la magnitud y la evolución de estos retos, entre otras cosas mediante una encuesta dirigida a todo el sector. Sus conclusiones, que se publicarán el año que viene, ayudarán a identificar dónde necesitan más apoyo los museos y servirán de base para elaborar medidas prácticas destinadas a reforzar la seguridad en todo el sector.
Este trabajo allanará el camino para el lanzamiento, en 2028, de unas Directrices de seguridad para museos, proporcionando a la comunidad museística orientaciones concretas para proteger mejor las colecciones y el patrimonio cultural.
A medida que avanza la iniciativa, el ICOM también está reforzando su labor en materia de seguridad museística.
Más información sobre
La labor del Comité Internacional del ICOM para la Seguridad de los Museos
Imagen: «Las colinas alrededor de la bahía de Moulin Huet, Guernsey», de Auguste Renoir, 1883, pintura impresionista francesa. Renoir pintó vistas de la bahía y la playa de Moulin Huet, en la costa sur de la isla, durante su visita en el verano de 1883 (BSLOC_2017_3_89)