Museums have no borders,
they have a network

All news

febrero 19, 2021

ICOM Voices Un extraño organismo ‘queer’: el Museo de la Diversidad Sexual en São Paulo, Brasil

Franco Reinaudo

Director del Museo de la Diversidad Sexual, São Paulo, Brasil

Palabras claves: LGBTQ; LGBTQI+; Diversidad sexual; Derechos humanos; Activismo.

Este mes nos complace compartir con ustedes un extracto del artículo inicial del último número de Museum International sobre Museos LGBTQI+. En A Strange Queer Body: the Museum of Sexual Diversity in São Paulo, Brazil (Un extraño organismo ‘queer’: el Museo de la Diversidad Sexual en São Paulo, Brasil), Franco Reinaudo nos lleva a un inspirador viaje por el activismo LGBTQI+ de su São Paulo natal, desde los años 60 hasta hoy. Desde sus inicios opresivos, marcados por gobiernos hostiles y por la epidemia del SIDA, pasando por la organización de la primera Marcha del Orgullo y del Archivo LGBT, y culminando con la apertura del Museo de la Diversidad Sexual en 2012 y con varias exposiciones exitosas, el autor hace un recuento personal de los altibajos de este viaje y de la visión que lo impulsó, junto con la comunidad LGBTQI+ local, a luchar por una mayor diversidad e inclusión y por los derechos humanos en la mayor ciudad de Brasil.

El artículo completo es de acceso gratuito durante un periodo limitado para el público en general, y está disponible en inglés, francés y español.

Los miembros del ICOM pueden seguir leyendo el número completo y consultar el archivo de la revista de forma gratuita en el espacio para miembros.

Esperamos que este artículo despierte su curiosidad y le inspire a sumergirse en la rica y diversa gama de artículos de Museos LGBTQI+.

From the exhibition Com muito orgulho (With Great Pride): ‘Parem de nos matar’ (Stop killing us), São Paulo, 2018. © Adriana de Maio
De la exposición Com muito orgulho (Con mucho orgullo): “Parem de nos matar” (Dejen de matarnos), São Paulo, 2018. © Adriana de Maio.

Extracto

Brasil es históricamente un país bastante LGTBQI+fóbico. El número de asesinatos motivados por el odio que se comenten en ese país es asombroso, del orden de 400 al año1. Los suicidios y las agresiones brutales también son comunes. El país tardó en unirse al movimiento mundial en favor de la visibilidad y los derechos de los LGBTQI+. Durante la pasada década de los 60, mientras los gais, las lesbianas y las personas trans del hemisferio norte empezaban a luchar por sus derechos, Sudamérica estaba dominada por dictaduras militares.

En Brasil, desde 1964 hasta 1985 los generales en el poder mostraron hostilidad hacia las minorías sexuales, fomentando la persecución policial contra cualquiera que no se ajustara a los comportamientos sexuales normativos. En virtud de la confusa ley que permitía el castigo por “ofender la moral pública”, los oficiales de policía acosaban a las personas LGBTQI+ en las calles, en los bares y en cualquier lugar que se sintieran obligados a ello. Las décadas de los 70 y 80 fueron especialmente difíciles para aquellos que intentaban impulsar cualquier tipo de movimiento social, pues sus líderes podían ser encarcelados y perseguidos sin defensa jurídica.

Durante ese periodo hubo algunos grupos de gais y lesbianas, pero realizaban su tímida labor de forma clandestina. Entre 1978 y 1981 una cohorte de intelectuales consiguió publicar un influyente periódico, Lampião da Esquina2, que ofrecía debates profundos sobre cultura, prejuicios, orientación sexual y libros prohibidos. Sus creadores mostraron una tremenda valentía, ya que los pocos quioscos que aceptaron vender el periódico fueron bombardeados en varias ocasiones por grupos paramilitares.

Cuando en 1985 un presidente civil llegó al poder (aunque fue más bien nombrado que elegido) se dio un respiro a las persecuciones. Por desgracia, en aquella época la comunidad gay se veía fuertemente golpeaba por el sida, que mató a unas 25.000 personas en Brasil durante la primera década de la epidemia. Al principio la sociedad brasileña estuvo encantada de llamarlo la “plaga gay” y dar por hecho que era algo limitado a los “grupos de riesgo”, es decir, a homosexuales varones. Muchas personas LGBTQI+ regresaron al armario, temerosas de perder su empleo y ser discriminadas. Algunos jóvenes sufrieron incluso el rechazo de sus familiares cuando empezaron a mostrar los síntomas asociados al sida, como el sarcoma de Kaposi.3

Leer el artículo completo en español.

A crowd of revellers from the museum at São Paulo’s Carnival, 2017. © Adriana de Maio
Amantes del Carnaval de São Paulo procedentes del museo, 2017. © Adriana de Maio.

Notas

1 Según el informe anual del Grupo Gay da Bahia, las muertes violentas de personas LGBTQI+ ascendieron a 445 en 2017, 420 en 2018 y 329 en 2019. Hay que tener en cuenta que estas cifras no son oficiales y la caída interanual podría reflejar una falta de datos en lugar de una disminución real de la violencia. Recuperado de: https://grupogaydabahia.com.br/ relatorios-anuais-de-morte-de-lgbti/ [Consultado el 18 de septiembre de 2020].

2 La traducción literal del título es “Farola de la esquina”, es una referencia a Lampião, un famoso delincuente violento del norte de Brasil, y aludía al hecho de que los gais “cazaban” parejas sexuales en las esquinas de las calles. Ver: https://www.grupodignidade.org.br/ projetos/lampiao-da-esquina/.

3 El periodista Marcio Caparica relata la persecución a los hombres gais y su desolación durante la pasada década de los 80. Ver: http://ladobi. com.br/2015/03/aids-1980/.

Referencia

Museum International, LGBTQI+ Museums, Vol. 72, No. 287-288, 2020: https://www.tandfonline.com/toc/rmil20/current