Ann Blockland y Sarah Broekhow
Conservadores de educación en el Museo Van Gogh, Ámsterdam
9 de octubre de 2026
El Museo Van Gogh utiliza la vida, la obra y la época de Vincent van Gogh para inspirar a un público diverso. Un elemento importante de la historia vital del artista es su lucha con la salud mental. En sus cartas —de las cuales unas 800 forman parte de la colección del Museo—, Van Gogh habla abiertamente de sus ideales, sus dudas, sus ambiciones como artista y, más tarde, de sus problemas psicológicos[1]. La historia de Van Gogh es la de una persona vulnerable a la vez que fuerte, lo cual puede servir como punto de partida para debatir sobre la salud mental. Van Gogh encontró un sólido apoyo en su práctica artística y esperaba que su arte —con la que buscaba expresar la esencia de la vida humana— brindara consuelo a los demás.
En los últimos años, la salud mental se ha convertido en una cuestión social de mayor alcance. Los informes de los medios de comunicación, basados en diversos estudios, revelan tendencias preocupantes: por ejemplo, un elevado número de jóvenes sufren ansiedad ante el rendimiento, estrés, agotamiento (burnout) y depresión[2], y una de cada cuatro personas en el mundo padecerá problemas psicológicos, como depresión o ansiedad, en algún momento de su vida[3]. Sin embargo, a pesar de que los problemas de salud mental están tan extendidos, siguen estando estigmatizados, sujetos a estereotipos negativos y profundamente incomprendidos. Van Gogh ha sido considerado, poco a poco, como el arquetipo del «genio loco» del arte; es importante desterrar esta imagen y, en su lugar, considerar sus problemas de salud mental como una faceta más de su identidad, entre muchas otras.
Con el programa «Open Up with Vincent» [«Ábrete con Vincent»], lanzado en 2022, el Museo Van Gogh busca fomentar una mayor apertura en torno a la salud mental, tomando como base la historia y el arte del propio Van Gogh. Al acercar a las personas a nuevas formas de contemplar el arte y permitirles experimentar su propia creatividad artística, esperamos demostrar que el arte puede ser una poderosa herramienta de comunicación, creación, emoción, reflexión y conexión[4]. En esta iniciativa el museo no actúa como una institución sanitaria, sino como un espacio de encuentro cultural que invita a las personas a tomar conciencia del problema, comprenderlo mejor y emplazar al diálogo. Desde el lanzamiento de varios pequeños proyectos piloto en 2022, el programa ha evolucionado hasta ofrecer una amplia variedad de actividades dirigidas tanto al público general como a grupos específicos.
El Museo Van Gogh, al igual que la mayoría de los museos de arte, no cuenta con especialización en el ámbito de la salud mental. Por ello, para nosotros era importante profundizar en nuestros conocimientos sobre este tema, aprender la terminología relacionada con él y descubrir qué podríamos ofrecer a diversos colectivos a través de nuestras actividades. Si bien en las primeras fases del proyecto analizamos cómo nuestra institución podía ayudar a los participantes a título individual, actualmente el museo aborda la salud mental más bien como una cuestión social integrada en un complejo ecosistema social. Este enfoque se alinea con el «Modelo del Arcoíris» de Dahlgren y Whitehead[5] y con el modelo de «Salud Positiva»[6], los cuales conciben la salud mental no como una característica exclusivamente individual, sino como algo que surge de la interacción entre personas, redes sociales, organizaciones y normas culturales. En consecuencia, el museo centra su labor en tres niveles distintos: el individual (naranja), las redes sociales (amarillo) y las condiciones de vida y trabajo (verde), tal como se ilustra en la Figura 1. La colaboración con instituciones sanitarias, centros educativos y agentes sociales permite crear una red de apoyo para los participantes, en la que el museo actúa como un espacio no clínico donde pueden desconectar brevemente de su vida cotidiana.

El programa «Ábrete con Vincent» incluye tanto actividades abiertas a todos los visitantes del museo como propuestas adaptadas a grupos o comunidades específicos[7]. Esta variedad surgió durante los primeros años; si bien inicialmente nos centrábamos en cocrear actividades con profesionales de la salud y adultos jóvenes —atendiendo a sus necesidades de bienestar mental—, pronto quedó patente que el programa despertaba un interés más amplio.
Talleres semanales de acceso libre
Recientemente, el museo ha comenzado a ofrecer talleres de acceso libre y gran accesibilidad para visitantes a partir de los 12 años, todos los viernes por la tarde. Bajo la supervisión de un instructor del taller, los participantes crean una obra de arte inspirada en Van Gogh y basada en temas como la concentración, la calma, la naturaleza y el estado de fluidez[8]. Estos talleres brindan una oportunidad para la reflexión, la relajación y la creatividad, ya sea de forma individual o colectiva.
Los visitantes pueden elegir entre tres actividades. En «RELAX», pueden colorear una imagen inspirada en Van Gogh, fomentando así la relajación y la atención plena. Un participante del taller comentó: «Me siento mil veces más tranquilo que al llegar», mientras que otro señaló: «Estaba totalmente concentrado en la tarea y el tiempo pasó volando». La actividad «FOCUS» consiste en realizar una copia a tinta de un detalle de una obra de Van Gogh, lo que favorece la concentración y proporciona una sensación de plenitud. Un participante describió la experiencia como inmersiva y relajante, afirmando que se sentía «como un viaje en el tiempo» y que le aportaba «cierta felicidad». Por su parte, en «PLAY», los visitantes experimentan con tintas de colores, canicas y perforadoras de formas, fomentando la creatividad, la exploración y la sensación de libertad.
Resultó llamativo que una gran proporción de los participantes en estos talleres fueran adultos jóvenes (de 18 a 35 años) y que no hubiera una preferencia clara por ningún tema en particular; la posibilidad de elegir se percibió como algo estimulante. Los participantes permanecían una media de 30 minutos, aunque también hemos tenido personas que se quedaron hasta dos horas para realizar las tres actividades. Actualmente, contamos con entre 40 y 100 participantes cada viernes por la tarde.


Visitas mensuales de «observación pausada»
Otra forma accesible de centrarse en el bienestar mental y ofrecer herramientas para fomentarlo es nuestra visita mensual de «Slow Art» [Arte pausado], abierta a grupos de hasta 12 participantes. La visita se basa en la «observación pausada», es decir, dedicar tiempo a ver y apreciar realmente las obras de Van Gogh y sus detalles[9]. Esta actividad genera una sensación de calma y contrarresta el ritmo frenético de escaneo visual y desplazamiento táctil propio de nuestra vida cotidiana. Es una manera de forjar vínculos más profundos con el arte y, al mismo tiempo, conectar con otros participantes mediante el intercambio de experiencias. Este componente de diálogo e intercambio transforma la actividad de una experiencia individual en una colectiva. Las visitas de «Arte pausado» son guiadas por un educador del museo, quien asigna diversas dinámicas. Queremos animar a los participantes a seguir practicando la observación pausada; por ello, estamos valorando la posibilidad de ofrecer consejos —ya sea al finalizar la visita o a través de nuestra página web— que puedan aplicarse en futuras visitas al museo.
A través de estas actividades, el museo brinda apoyo activo a nivel individual a un público muy diverso, llegando a un gran número de personas. No obstante, también apuesta por el ámbito social, estableciendo colaboraciones locales con organizaciones de la sociedad civil.
Aunque las actividades organizadas en colaboración con entidades locales requieren más tiempo de planificación y preparación que las organizadas exclusivamente por el museo, y tienen un alcance relativamente más limitado, generan un impacto significativo. Las alianzas establecidas para llevarlas a cabo son duraderas, y el propio museo aprende bastante de estas experiencias. Cuando el museo colabora con una institución asistencial, los trabajadores sociales están siempre presentes durante las sesiones: el museo aporta las actividades creativas y las dinámicas, mientras que ellos garantizan la seguridad de todos y todas. Es aquí donde realmente convergen dos ámbitos distintos: el arte y la atención a la salud mental.
Co-creación de un programa de salud mental comunitaria con GGZ Zuid
En 2023, el museo colaboró con GGZ Zuid (el servicio municipal de salud mental), así como con sus usuarios y personal de apoyo, para crear una actividad de salud mental a medida. Esta actividad, en la que un usuario de GGZ comparte su historia personal de recuperación, combina una visita guiada y un taller de pintura en el museo. Un grupo reducido, de no más de 10 participantes, se reúne tres veces al año en este marco. El taller de pintura incluye una breve sesión de meditación, tras la cual los participantes crean un paisaje utilizando el color para expresar emociones e intuiciones, tal como Van Gogh buscaba transmitir sentimientos a través del color. Dado que compartir experiencias es un elemento clave de esta actividad, el acompañante de la GGZ crea un clima de confianza propicio para dicho intercambio.
El programa también ha servido de inspiración para el personal de la GGZ; un miembro del equipo comentó:
«¡Qué parte tan maravillosa de mi trabajo son estas visitas de personas de la comunidad local al Museo Van Gogh! Salud mental y arte. ¡Es increíble lo fácil que resulta hablar de las cosas y ver cómo los participantes se emocionan con las obras de los demás!»
Además de estos comentarios positivos, hemos recibido sugerencias muy útiles. Aprendimos, por ejemplo, que una proporción significativa de las personas que reciben servicios de salud mental presenta algún tipo de deterioro cognitivo que suele pasar desapercibido. Por ello, se nos aconsejó utilizar un lenguaje sencillo en las actividades para garantizar que todos pudieran entenderlas y seguirlas con mayor facilidad.
Colaboración con Levvel
En 2023, el museo inició también una colaboración con Levvel, una organización que ayuda a jóvenes y familias a afrontar problemas complejos, vinculando la atención asistencial, el desarrollo personal y la realidad cotidiana de los participantes. Para conocernos mejor, comenzamos ofreciendo diversas actividades —tanto dentro como fuera del museo— dirigidas a jóvenes durante los periodos vacacionales. Los talleres breves de pintura realizados fuera del museo, en los que el personal se desplazaba a las instalaciones de la organización colaboradora, resultaron ser los más accesibles, tanto para los jóvenes como para Levvel.
La valoración de los participantes fue, por lo general, muy positiva. Al finalizar una sesión, un participante comentó: «¿Por qué no había talleres así antes? Me habría encantado participar en ellos [antes]». Tras recibir reacciones igualmente positivas por parte de los jóvenes, los monitores y el personal de Levvel, decidimos ampliar nuestra ambición y organizamos conjuntamente un programa intensivo titulado «Mental Narratives» [Narrativas mentales]. Los jóvenes podían inscribirse en una serie de talleres de tres días de duración en los que trabajaban con un artista para crear obras individuales, utilizando el medio artístico que ellos mismos elegían (textil, técnica mixta o música).
Cada grupo estaba formado por hasta ocho participantes jóvenes y personal de apoyo. El taller comenzó con una sesión de presentación y una visita guiada al museo, además de una explicación del marco de trabajo de las actividades. El estudio del museo, donde se impartieron los talleres, ofrecía un entorno tranquilo dentro de un edificio que, por lo demás, se caracteriza por su ambiente dinámico. El taller concluyó con una sesión fotográfica en la que los participantes podían optar por aparecer identificables o no en las imágenes.
Gracias a este proyecto, ahora comprendemos mejor el potencial y las limitaciones de ambas organizaciones, así como las necesidades de los jóvenes: conectar entre sí, disfrutar del arte y de momentos de placer y relajación, y tener la oportunidad de reforzar la confianza en su propia capacidad creativa.
A partir de estas experiencias, Levvel y el Museo Van Gogh están trabajando en el diseño de talleres de pintura multisensoriales de 60 minutos, centrados en temas como la autonomía y el desarrollo de la identidad, para impartirlos a lo largo del año. Asimismo, ofrecemos talleres más extensos (de 120 minutos) en el museo como parte de nuestra programación vacacional y estamos estudiando la posibilidad de integrar estos talleres en los procesos asistenciales de Levvel.

Investigación adicional sobre el impacto del programa
El museo sigue haciendo un seguimiento de estas diversas actividades y está poniendo en marcha proyectos piloto para probar nuevas propuestas. Esto nos proporciona comentarios de los participantes (tanto espontáneos como a través de formularios de evaluación), lo que nos permite introducir mejoras, a menudo en colaboración con nuestros socios. Las reacciones recibidas han sido muy positivas y, por lo general, se considera que la salud mental es un tema adecuado para el Museo Van Gogh. Pero ¿cómo podemos determinar si estamos alcanzando nuestros objetivos en el conjunto del programa? ¿Tienen nuestros recursos y actividades un impacto en el bienestar mental de los participantes? ¿Estamos contribuyendo a facilitar el diálogo sobre esta cuestión y a generar mayor concienciación y comprensión en torno a la salud mental? Para responder a estas preguntas, en 2026 el museo iniciará un estudio de impacto subvencionado de tres años de duración sobre «Ábrete con Vincent», dirigido por un grupo de investigación con experiencia clínica y académica en el ámbito de la salud mental. Esto nos ofrecerá una perspectiva más clara sobre cómo podemos, como museo, contribuir de manera más eficaz a transformar las normas culturales, garantizando que la salud mental se perciba cada vez más como una responsabilidad social compartida.
Notas
[1] Todas las cartas de Vincent Van Gogh se pueden encontrar en www.vangoghletters.org
[2] Persistent concerns about young adults’ mental health despite slight improvement | RIVM / Rijksinstituut voor Volksgezondheid en Milieu (RIVM), Monitor mentale gezondheid. Landelijke rapportage, 2025.
[3] Informe sobre salud mental de AXA, 2025 www.ipsos.com/nl-nl/axa-mind-health-report-mentalegezondheid-blijft-wereldwijd-verslechteren / NEMESIS-3-onderzoek Cijfers psychische gezondheid – Trimbos-instituut.
[4] Sobre los efectos positivos del arte, véase, por ejemplo: Daisy Fancourt, Art Cure: The Science of How the Arts Transform Our Health, 2026; Susan Magsamen y Ivy Ross, Your Brain on Art: How the Arts Transform Us, 2023; Organización Mundial de la Salud (OMS), What is the evidence on the role of the arts in improving health and well-being? A scoping review, 2019 www.who.int/europe/publications/i/item/9789289054553
[5] Dahlgren, G. y Whitehead, M. Policies and Strategies to Promote Social Equity in Health. Stockholm: Institute for Futures Studies, 1991
[6] Huber, M., Jung, H.P., y Brekel-Dijkstra, van den, K., Handboek Positieve Gezondheid in de huisartspraktijk, Bohn Stafleu van Loghum in Houten, 2021
[7] El museo recibió aproximadamente a 1,8 millones de visitantes en 2025, la mayoría de ellos internacionales: https://www.vangoghmuseum.nl/en/about/organisation/annual-report
[8] Csikszentmihalyi, M., Flow: The Psychology of Optimal Experience. HarperCollins, 1990
[9] Tishman, S., Slow Looking: The Art and Practice of Learning Through Observation, 2017